Ver solución: Gestión empresarial
Alberto Galán es preparador de culturismo y nutrición. Prepara tanto a personas que siguen una dieta como a atletas que compiten. La propuesta nació de un mensaje suyo en abril de 2026 pidiendo un presupuesto para su negocio, y partía con una ventaja: Daniel es cliente de Alberto desde hace tiempo y conoce su método desde dentro.
El reto
El método de Alberto funciona; el problema es que lo sostiene él a mano. Cada quincena teclea un Excel por cliente, lleva las fechas de revisión en la cabeza, compara fotos de memoria, gestiona la suplementación por chat y organiza las inscripciones de competición en mensajes de grupo. Cuantos más clientes lleva, más tiempo se le va en ponerse al día.
Una propuesta en PDF no iba a servir. Alberto no es técnico y necesitaba entender, con sus propias palabras, qué cambiaría en su día a día, cuánto costaría cada parte y qué pasaría si algo no le convencía.
La solución
Construimos una propuesta web privada que se recorre como una aplicación. Presenta un sistema de gestión de clientes con acceso para él, para cada cliente y para su ayudante, organizado en 23 módulos: ficha del cliente, checks con comparador de fotos, generador de planificación con su formato, dieta con intercambios, WhatsApp y audios transcritos, un asistente por cliente, la memoria de toda su consulta, cobros, facturación, competiciones, tienda de suplementación, aplicación móvil y más. Cada módulo tiene precio cerrado y se puede contratar suelto o en uno de los tres packs.
El plan se divide en ocho fases. Cada fase se entrega funcionando y, si una no convence, se para ahí sin pagar la siguiente. La IA del sistema propuesto se ejecuta en nuestra infraestructura, de forma que los datos de sus clientes no se envían a servicios de IA de terceros.
Junto a la propuesta hay un asistente. Alberto puede seleccionar cualquier texto y pedir que se lo lea —con la voz clonada de Daniel— o preguntar sobre ese apartado, por escrito o por micrófono. El asistente responde solo con los datos de la propuesta: tiene prohibido inventar precios, plazos o resultados y dar consejo médico o nutricional. Si no sabe algo, lo dice y ofrece concretarlo con Daniel.
Para que el sistema se pudiera ver antes de construirlo, el diseñador de nuestra organización de agentes preparó 32 pantallas de la aplicación, al menos una por módulo, en escritorio y en móvil. Las fotos de atletas que aparecen son imágenes generadas de personas inventadas.
Resultado
La propuesta está publicada, protegida por contraseña y verificada en producción. Es, a día de hoy, una propuesta a la espera de la decisión del cliente: la presentamos como lo que es. Lo que demuestra es nuestra forma de vender proyectos: alcance cerrado, precios que no se mueven y un cliente que puede preguntar todo lo que quiera antes de firmar.